El mundo cambia, la música cambia. Hasta las drogas cambian.
qué importa si soy hipersensible, si como tallarines hasta reventar, si me enamoré de un pelirojo, si el cielo lila me hace enloquecer, y si prefiero hablar con mi perro antes que con dios?
corta*venas
martes, diciembre 04, 2007
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
